5 COSAS QUE UNA EMBARAZADA NO NECESITA QUE LE DIGAN.

1-Parir duele muchísimo.

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Imagen de la peli “Qué esperar cuando estás esperando”.

Parir no es un estar en un spa con burbujas, ni un masaje reparador, pero tampoco la regla huele a nubes. Quiero ser sincera. Parir duele. Pero no se sufre. Es una diferencia muy notable. El dolor está presente en nuestras vidas desde que nacemos. A todxs nos han salido los dientes, nos hemos caído, hemos menstruado, nos ha salido una muela… la que más y la que menos ha tenido un brazo o una pierna con escayola, se ha tenido que poner puntos por algo o sufre de migrañas. Tatuarse está muy naturalizado, o hacerse un piercing. Y obviamente no es comparable, pero tampoco lo es la recompensa final.
2-Puede haber muchas complicaciones.

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Cierto. También puedes ir por la calle y que de repente te caiga un avión encima. O puede que llegue el apocalipsis zombi y no sepas como sobrevivir ¿Y a que no me paso el día diciéndotelo?
3-A noséquién le pasó noséqué.
En esta vida existen muchos misterios, Iker Jiménez ha hecho de ello su trabajo. Y es que apenas sabemos nada sobre agujeros negros, sobre la vida extraterrestre o si existen políticxs realmente honestxs. Pero creo que el mayor de los misterios es el hecho de que cuando estás embarazada la gente siente la imperiosa necesidad de contarte relatos de partos terribles y experiencias terroríficas. Por favor, desde aquí hago un llamamiento, y es que si alguna persona sabe de algún dato o conoce algo que pueda ayudarnos para dar luz a este asunto, que se ponga en contacto conmigo. Gracias. Juntas podemos.
4-Olvídate, el cuerpo ya no vuelve a ser como antes.
Tu cuerpo cambia sí. Pero todo volverá a su sitio.650_1200 Tu cuerpo es diferente, tú eres diferente, eres mamá. Lo importante es ser paciente contigo misma y no presionarte. Puede que te encuentres con alguna estría demás. No odiemos nuestro cuerpo por tener estrías por favor. No son más que marcas que nos recuerdan que nuestro cuerpo ha cambiado. Hay algo bello en eso, búscalo y reconcíliate con tus estrías.

5-Pues aprovecha ahora que luego…
¿Por qué luego qué? ¿Por qué tanto empeño en hacerte ver que lo peor está por llegar?
Seré muy sincera. Mi vida no es la de antes de ser madre, mis prioridades han cambiado. Mi vida ahora es mejor. Duermo poco, pero cuando despierto tengo a mi cachorro a mi lado que me sonríe. Me cuido más y disfruto de cada instante porque sé que nunca volverá a ser tan pequeño como ahora mismo. Verle crecer es la mayor aventura que he vivido nunca y es maravillosa.155009909

Disfrutad de vuestro embarazo. De sentirle dentro, de tu barriga,… (que luego se echa de menos). De todo lo que se siente, de lo despistada que te puedes llegar a volver, de todo lo que el proceso del embarazo conlleva. Pero te aviso, prepárate para un nivel de agustera que no has experimentado aun. Quedas avisada.

7 COSAS QUE NADIE TE CUENTA DEL PUERPERIO.

El puerperio es esa primera fase que vivimos justo después de parir. Comúnmente se le conoce también como la cuarentena. Se ha escrito y hablado mucho sobre este periodo de tiempo desde el lado emocional o fisiológico. Hoy quiero hablar sobre algunas cosas que descubres sobre la marcha durante el puerperio, porque nadie te advierte  y los libros no hablan de ello. Tranquila supermamá que yo te lo cuento:

1-LA SUBIDA DE LA LECHE. Soy una ferviente defensora de la lactancia materna. Pero una cosa no quita a la otra. Y es que la subida de la leche molesta. Tarda un poquito en subir, hasta una semana es de lo más normal. La última etapa del embarazo sueles tener muy sensible los pezones, y ya cuando te sube la leche se hace muy incómodo. A mí me subió al cuarto día. La verdad es que creo que la labor de una asesora de lactancia es vital. Porque ya te sientes bastante incómoda con la 1supersensibilidad, como para que te salgan grietas. Todo ello puede ser muy llevadero y solucionable si alguien te echa una mano. Supongo que el cuerpo debe acostumbrarse al nuevo superpoder de hacer leche. O si no, echadle un ojo a alguna peli de Marvel. Ningunx nace sabiendo y la adaptación puede ser muy loca. Hace poco vi Ant-man y me reí mucho con las típicas escenas de entrenamiento/adaptación con la musiquilla de fondo que ponen para que te hagas a la idea de que pasa el tiempo y el prota se esfuerza mucho.

2-ESFINTER TíMIDO. Después de parir puede que tu esfinter decida ponerse en huelga. El hecho tan solo de sentarte en el váter no te hace ninguna gracia. Es normal, han pasado algunos días y prefieres hacer pipí muy rápido, casi sin sentarte incluso. Nunca tuviste tantas ganas de subirte las bragas. Pues bien amiga, ese miedo hay que perderlo. Reconcíliate con tu váter, siéntate aunque solo sea para ponerte al día de los millones de mensajitos que te mandan cada día pidiéndote fotos de tu bebé.Come sano, y échale una mano a tu esfinter con algún yogur de esos bífidus con kiwi por ejemplo, o una infusión sen. Y sobretodo relax y paciencia. Has extraido a un ser humano de tus entrañas, ¿ahora te va a asustar una mierda? Una vez superada la primera vez, todo es coser y cagar…

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3-TU NUEVO CUERPO. Tu cuerpo ha estado 40 semanas aproximadamente remodelándose, por llamarlo de alguna manera. Y de un día para otro pares y es como el anuncio ese de pastillas para los gases que la chica dice “esta no es mi barriga”. Exactamente eso es lo que pasa. De repente te ves con un cuerpo que no es el tuyo. Mi barriga parecía papel de aluminio usado cuando intentas alisarlo. Una vez más a lxs superhéroes me remito.
Es algo así como cuando Peter Parker se despierta y por la cara tiene tableta de chocolate y unos brazacos. Pues igual. Los superpoderes tienen sus efectos secundarios y sobretodo su adaptación. Paciencia mamis, todo vuelve a su sitio, no desesperes.

4-REANUDAR LAS RELACIONES SEXUALES. Estás puérpera, pero no muerta. Miras a tu bebé y se te estremece el alma. Te sientes afortunada, puede que agotada y cansada pero afortunada y feliz. Y secretamente piensas que nunca nada volverá a entrar en ese toto. Seamos realistas, te sientes muy incómoda, aunque mejora considerablemente conforme van pasando los días.4 Y te van entrando ganas de tener tu ratito con tu pareja. Sueñas locuras apasionadas y cuando despiertas no te ves capaz. Mi consejo es que te tomes tu tiempo, seguramente las ganas te puedan pero tómate tu tiempo, siéntete segura y ve con buena letra. Como si de la primera vez se tratase, despacito y con amor, con mucho amor. es importante que no te moleste o duela para que no le puedas coger miedo. Tranquila, se puede. hazte con un buen lubricante por si acaso o algún aceite que te guste y sobretodo no te fuerces. Una vez más, paciencia. Y mientras tanto a disfrutar con todo el mundo sexual que no necesita una penetración. ¡Date un revolcón niña!¡ A celebrar la vida! 6

 5-TU TIEMPO AHORA . Con todo el lío de la felicidad mezclada con una pizca de agobio te das cuenta que eres un poco Indiana Jones y vas en busca de la ducha perdida.7 Ducharte se convierte en todo un lujo que buscas durante el día. 15 minutos para ti en el baño pueden parecerte un mundo. y te ves a ti misma dándote prisa y relativizando….bueno el pelo me lo lavo mañana, y mañana puede que se convierta en pasado. Eso sí, de repente tienes un montón de tiempo para ver pelis, series o leerte un libro con tu bebé al lado o encima tuyo. La maternidad es así de loca. No tienes tiempo de ducharte pero de sopetón te pones al día de todas las series de moda. Disfruta de este tu nuevo tiempo loco.

6- LAS VISITAS. Todo el mundo quiere conocer a tu bebé. Y tú quieres compartir tu felicidad. Así que puede que te veas desbordada con visitas de toda índole. Ya muchas mamis han hablado y aconsejado acerca de esto. resumiendo, que las visitas sean cortas y que no den trabajo. Que traigan comida y echen una mano es lo suyo. Mi consejo es que si pares en el hospital, aproveches que allí ni tú ni tu pareja tenéis que estar pendientes de limpiar, hacer de comer y esas cosas. Todas las visitas que vayan al hospital eso que te quitas de atender en la tranquilidad de tu casa. Si por el contrario pariste en casa, pide a la gente de confianza que se esperen un par de días en venir y ve racionándolas, un día lxs abuelxs, otro día lxs suegrxs…y así..y la gente que te parezca de menos confianza que se esperen a que estés lista y le avises. si son dos semanas pues dos semanas, lo que necesites. Si alguien se ofende o molesta, eso que se lleva. Lo importante ahora es tu tranquilidad y la de tu bebé. 2

7-LA PAREJA. El  papel de tu pareja en el puerperio es enorme. Se encargará de hacer que la nueva situación familiar sea lo más llevadero posible. Se hará cargo de todo practicamente ya que tú ahora solo existirás, por un tiempo, para ti y tu bebé. Te hace sentirte protegida y agusto. Agradéceselo, para él todo es nuevo también, y también está en proceso de adaptación. Hazle saber que valoras su labor y quereros mucho. Al fin y al cabo, toda la vorágine que ahora supone ser una familia es un proyecto de ambxs y fruto del amor.

Vive cada día como único que es. Disfruta mucho que esos días son preciosos y agotadores.

Y recuerda que todx superhéroe tiene su adaptación. 😉

10 COSAS QUE OYES MÁS DE LA CUENTA CUANDO CRÍAS CON APEGO

1- Si lo metes en la cama luego no va a haber quien lx saque.
Cuesta entender que decidas dormir con tu cachorro. Parece ser que se entiende mejor que lx hayas “metido” en la cama. Como si de una batalla se tratase y la has perdido. Has dado tu brazo a torcer y al final lo vas a pagar muy caro muñeca. (Esta última frase léase con voz de vaquero y si puedes imaginarte mascando tabaco mientras con la boca torcida, perfecto). wpid-somos-mamc3adferos-jpg

2- En el cochecito seguro que va más cómodx. (Cuando porteas).
A veces oyes que es por tu bien. Que seguro que estás pasando calor o estás incómoda. La verdad es que portear es todo un disfrute. La temperatura se regula y la comodidad es máxima, tiene la teta a su disposición y mientras tú dispones de las dos manos. Todo un lujo.
Porteé a Noah hasta que pesó 12kilos y pico. Y me da pena no seguir, pero mi espalda ya se resiente con su peso. Aunque sé de gente que portea hasta muchos más kilos. Se ve que yo, de entre todos los superpoderes que obtienes al convertirte en mamá, ese fue uno que se me escapó. Pero el tiempo que lo porteé disfruté muchísimo.

3-Usa la teta como chupete.
Lxs recién nacidxs tienen un estómago muy pequeño que además se está ajustanto y poniendo en marcha. Si a esto le unimos que dentro del útero no tenía que hacer ningún esfuerzo para alimentarse y ahora tiene que succionar, el resultado que tenemos es unx bebé que come cada muy poco y que se cansa y se duerme a media toma. Más adelante cuando crecen ya no pasa así pero siguen durmiéndose con el pezón en la boca. A esto pregunto, ¿qué fue antes el chupete o la teta?¿qué se usa de qué? wpid-latetaeslalechesinfondo_zpsb2cc9fd7.png

4-Si le coges en brazos cada vez que quiera se va a acostumbrar.
Los brazos son amor, son consuelo, son mil cosas que le dotan de seguridad y autonomía. Mi hijo crecerá, y cuando lo haga no quiero lamentar no haberlo sostenido más en mis brazos. Durante sus tres primeros años de vida va a querer estar conmigo el mayor tiempo posible. No quiero ser cursi pero….(venga va!) no es maravilloso? Solo tres años. Exprimámoslos a tope y disfrutemos de los brazos ambxs, pues es lo que más nos apetece.

5- Así se hacen muy dependientes.
La teoría es una cosa y la realidad es otra. Pero esta teoría es una verda como un templo. Y es la siguiente:
Lxs niñxs/bebés que no están falta de mami, que no tienen carencia afectiva ninguna, son más independientes. Doy fe de ello. Supongo que al tener a mamá, o a papá o a quien sea, disponible cuando lo necesitan, no generan ese “ansia” de estar con su madre. En definitiva, lxs bebés de brazos no son dependientes. Y a mi parecer, son futurxs adultxs sanxs mentalmente. Aunque eso se merece un post aparte. O una tesis. O un meme …. no sé, lo que tenga más a mano… wpid-98234835592132096_3eyqngxg_c.jpg

6- Todavía duerme con vosotrxs?
Si, Respondo muy pausada. Seguidamente salgo corriendo, agitando los brazos en alto y gritando:- y lo seguirá haciendo mientras ambxs queramoooooos!
Luego me paro, respiro y dejo que una risa nerviosa me consuma entre algún que otro espasmo de cabeza, porqué no.
7- Con ese pedazo se va a atragantar.
El blw (baby led weaning) en sí, es todo un reto. No por tu hijx, es quien mejor lo lleva. Sino porque existe una extraña secta que lleva activa unas pocas décadas y que tiene adeptxs en donde menos te lo esperas. Te lxs puedes encontrar en cualquier lugar y ambiente. Se trata de la sagrada hermandad de las papillas. Te intentarán convencer de alimentar con papillas a tu bebé o estará mal alimentadx o incluso puede que seas mala madre. Ten cuidado y ándate con ojo.

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8- Los pañales de tela son un atraso.
Lo que es un atraso es que a estas alturas de la vida haya personas, con hijxs o no, que se sienten con licencia para decirte qué está bien y qué es mejor para ti aunque tú experimentes en tus carnes morenas todo lo contrario. Ea, ya lo he dicho.
9- La teta a demanda es muy exclava.
Es cierto. Lo que es muy libre es que cada vez que pones un pie en la calle tengas que llevar contigo el biberón, el termo, el cacharrito de los polvos que previamente he rellenado, el cepillito limpiador del biberón, la tetina, la tetina de repuesto…. libertad pura.

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10- Pues toda la vida…. y no ha pasao ná.
Esta última es mi preferida. Es comodín. Sirve para todo. Por ejemplo si das lactancia prolongada,”pues to la vida se han criado lxs niñxs con biberon y no ha pasao na”. O si haces blw, “pues to la vida se les ha dao a lxs niñxs su vegetal pasado y no ha pasao na”. Esta es la mejor porque tiene infinidad de usos. Como el mítico “pues to la vida se ha dormido en la cuna” o el hit “pues to la vida se ha hecho asi y no pasaba na. Es que lees demasiado”.
Vivimos en un mundo donde se lee menos de lo que se debiera. Siempre. Y ahora resulta que las madres, que disfrutamos de un tiempo libre escaso o simbólico, por llamarlo de alguna manera, resulta que leemos demasiao.
Por otro lado el “toda la vida” es un cachondeo. Primero porque el hecho de que algo se haya alargado en el tiempo no lo dota de mejor o verdadero. Si rizo el rizo un poco más se ve claramente. Por ejemplo “pues toda la vida ha estado la mujer en casa sometida al marido y no ha pasao na”. ¿Se ve mejor ahora? Pues eso.
Además de que lo de “y no ha pasao na”, por muy frase hecha que sea es una mentira tan grande como mi culo.
Por otro lado, lo de “toda la vida” es algo más que relativo. De toda la vida, ¿desde cuando? Por que que yo sepa todavía no se han encontrado en ningún yacimiento ni batidora, ni biberón ni cuna… Seguramente por eso se extinguió el neandertal. Por que no tenía minipimer.wpid-10305518_762746743808182_8183796846014074824_n.jpg

Yo parí, Yo decidí

Érase una vez (hace un año en verdad), una embarazada gorda y oronda  pensaba que jamás se pondría de parto. Deseaba  que llegara el día como la que compra una entrada para un concierto con 9 meses de antelación y va tachando los días en el calendario. ¿No? ¿Nadie? ¿Sólo yo? Emm… bueno que tenía ya unas ganas de parir muy grandes.

Gracias a “Friends” aprendí que comiendo picante, dando largos paseos y practicando sexo puedes ponerte de parto… Pero tenía a mi compañero seco y yo estaba harta de caminar comiendo patatas picantes asquerosamente insanas.

Ese día dije:- No me pondré de parto nunca! (es cierto, el drama es lo mío).

La primera foto que le hice a Noah.
La primera foto que le hice a Noah.

A eso de las dos de la mañana mientras veíamos “Noé” y Emma Watson paría ridículamente a sus gemelxs, noté que las contracciones que tenía ya empezaban a molestarme un poquito más. Pero no hice caso. Hacía unos pocos días, saliendo de monitores empezaron a darme contracciones muy seguidas y salimos “corriendo” (todo lo corriendo que una preñada de 40 semanas puede) del materno.  Recuerdo al taxista mirarnos raro al escucharme decirle a Adán que estaba de parto y que fuéramos corriendo a casa.  Al taxista tuvo que explotarle el cerebro al oírme decir aquello en la puerta del materno.

Pero esta vez ya era de verdad. Adán tenía una app que calculaba cada cuanto tenía las contracciones y cuanto duraban. ¿Podíamos ser más guays? A eso de las 4 de la mañana cuando ya parecía que sí que estaba de parto vinieron mi querida matrona y mi amorosa doula. Un día dedicaré un post para hablar de la función tan diferente y extraordinaria que desempeñaron y desempeñan estas dos grandes mujeres.

Al amanecer llegó mi hermana. Ella también merece un post aparte.

El rato tan especial que vivimos como pareja antes de que llegaran las niñas fue increíble. La música puesta, la casa iluminada con velas, yo balanceándome por  la casa y él leyéndome mis afirmaciones de parto con voz suave y tierna.

Las contracciones las sentí y disfruté cada una de ellas. Sabía que eran mías, que mi cuerpo las producía, mi útero las creaba para traerme a mi bebé a los brazos. Duele. No se sufre. Vienen y se van. Y cada una de ellas me llevaba más cerca al momento de verle la cara a mi bebé.

Mi percepción del tiempo era extraña.  Para mí era de noche, luego se hizo de día y sin saber cómo era de noche de nuevo.

Lo que puedo decir es que mi parto fue largo. Y para mí cansado, ya que me puse de parto cuando ya estaba cansada. A las 20,45 horas se rompió la bolsa. Y lo siguiente que recuerdo es estar de rodillas frente al sofá agarrando y estrujando los cojines con unas ganas de empujar imparables. No sé cómo puede alguien decirte que no empujes o que respires para no empujar. Cuando quieres empujar, no hay vuelta atrás.

Había leído al gran Michel Odent decir que cuando la mujer dice que ya no puede más es el momento. Y pensé que esa regla conmigo no se cumplía. Estaba tan cansada, pensé que ya no podía, que tendría que ir al hospital por el cansancio y que después de todas las horas dilatando en el pasillo, en la silla de partos, en la piscina, cama….iba  a tener que tirar la toalla e ir al hospital y comenzar otra batalla que con lo cansada que estaba no me apetecía emprender.  Odent en su infinita sabiduría tenía razón. Obvio. Noah nació a las 22.50.

-No puedo, no puedo….

-Cómo no vas a poder si ya está aquí! Tócate, tócate!

Mi hermana me decía aquello pero yo no me lo creía ya pensaba que no podía y que me daban ánimos.  Acerqué mi mano y toqué algo muy blandito. “¿Ese es mi niño?”, todas me respondieron entre lágrimas que sí, ya estaba casi aquí. Si sentí algo en ese momento fue maternidad. La maternidad me inundó. Me llené de fuerza y olvidé el cansancio. Iba a traer a mi hijo al mundo.

En un empujón salió su cabeza y mi hermana me dijo que le veía la carita. Y al siguiente salió todo el cuerpo.  Oí a Rocío decirme “Yaye, aquí tienes a tu hijo”.

Más fresca que una lechuga me puse de pie, me di la vuelta, me senté en el sofá y recibí a mi hijo. Lo primero que pensé fue que era demasiado guapo para acabar de nacer.

El cordón era gordísimo. Yendéh bromeaba diciendo que parecía sepia y que viniera limasa a limpiar la casa.

Todas lloraban y se abrazaban a mi alrededor. Solo podía darles las gracias. Buena parte de todo aquello había sido gracias a ellas. Sara me respondió:- gracias a ti Yaye por este regalo.

Mi familia hoy.
Mi familia hoy.

Y es que aquel día fue un caluroso regalo. Un 9 de agosto con 39 grados nació mi hijo y nació un vínculo tan especial que me hace enorgullecerme saber que le regalé  el nacimiento que  merecía.

Mi instinto me guió a ponerme de rodillas para el expulsivo. Y ese mismo instinto me acompañó y me acompaña en la lactancia. El mismo instinto que hoy me guía para criarle de la manera que creo mejor. El instinto que ahora hace que Noah sienta necesidad de ponerse de pie. Y es que en esta aventura solo sabes que no te equivocas cuando te dejas guiar nada más de tu instinto.

Hace un año que soy madre, así que estoy dotada de una sabiduría descomunal.  Hazme caso.

El acompañamiento en el parto

Se habla poco del acompañamiento emocional durante el trabajo de parto. Pero hasta el personal médico más terrenal te dirá que la mejor analgesia no farmacológica, es el acompañamiento. Ya sea de tu pareja, tu madre, tu hermana, tu doula o quien sientas que debe estar.

El acompañamiento es mucho más que estar a tu lado, es sentir apoyo, es sentirte libre de expresarte en ese momento, es seguridad, es dejar a tu instinto andar a sus anchas. Acompañamiento durante la dilatación

La persona que te acompaña hace mucho más que cogerte de la manita. De hecho posiblemente haga de todo menos cogerte de la manita. Una vez más, las películas han hecho mucho mal en este sentido. Cuando la gente imagina a una mujer pariendo la imagina al borde de la histeria, insultando e increpando a su pareja por ser el culpable de lo mal que ella lo está pasando. Y el pobre hombre teniendo que aguantar todo eso y encima el tremendo dolor que ella le hace al apretarle la mano. Y muy posiblemente con cara de estúpido por que no sabe qué hacer. ¿En serio? ¿La mujer en ese estado de nervios y el hombre sometido a lo que se le antoje a ella? Pobre…venga ya!! Una pareja consciente, informada y empoderada jamás sufriría una situación similar.

La persona que te acompaña empatiza a tal nivel contigo que puedes sentir, disfrutar, emocionarte, liberarte… Y sobre todo eso, te sientes acompañada. Sabes que el proceso es tuyo, es de la mujer pero su acompañante tiene un papel importante sin duda que va a ayudarte a hacerlo posible, y de la manera que deseas.

En cuanto a la pareja. No se retira. Queda relevada  a estar a disposición de la parturienta. Es lo que a veces no se entiende, y muchxs usan como argumento diciendo que se excluye a los hombres. (Me da la sensación que esto solo pasa en parejas heterosexuales, es mi sensación). No se les excluye, ellos deben adoptar el papel que deben. Ayudarte, acompañarte, confiar en tu sabiduría de  mujer y tu instinto de mamífera. Tu bebé va a nacer y vas a regalarle el mejor de los regalos. El nacimiento que merece. acompañamiento

Nos pasamos el embarazo pensando en cómo darles lo mejor, el mejor carrito, la mejor silla del coche, la mejor manera de portearlo, mochila, fular… Frenemos un segundo y pensemos en el regalo tan hermoso que será  darle un nacimiento respetado.  Venir al mundo entre lágrimas de alegría y amor.

Así que disponlo todo. Piensa en tu acompañamiento. Visualízate en ese momento. Feliz y con tu bebé en brazos. No olvides que el parto es un acto fisiológico más. Y que nuestro cuerpo sabe.

Cuando mi bebé tenía 13 días, veníamos en el coche hablando Adán (mi compañero) y yo, y caí en algo que no había pensado hasta ese instante.Y es que llevábamos hablando del parto casi durante 10 meses. Y aunque el mío fue largo, (22 horas), ya había pasado. Puf! Como una bomba de humo. Ya había pasado. ¿Tanto para un ratito?

Ahora comenzaba la verdadera  aventura: la crianza.  Abróchense los cinturones que ha llegado el puerperio.

Sobre Los viajes en el tiempo

Hace poco me contaron que un hombre le preguntó  a una mujer cómo iba a ponerle a su hijo. Y ella le respondió que todavía no lo sabía. A lo que éste le contestó que era normal ya que estaba de muy poquito,  de apenas unas semanas de embarazo…  maquina-tiempo--644x362

En algún momento de la historia, viajar en el tiempo va a estar tan normalizado que cualquiera podrá acceder a ellos. Ya no se viajará a un lugar de vacaciones, se viajará a un “cuando” de vacaciones.  Hasta el punto que se pondrá de moda ir a visitar a tus padres cuando se conocieron, y observar como tontean o como la historia que te cuentan no es tan de color de rosa y en verdad estaban borrachísimos y no saltaron chispas cuando se vieron sino que lo que saltó fue vómito de tu madre en las zapatillas de tu padre mientras él le sujetaba la cabeza a ella. Aunque hay que reconocerlo, eso es amor.

La cosa es que cualquier día, sé que un tipo alto y guapo se me acercará con sonrisilla, puede que sea en el puesto mientras vendo, o en la cola del supermercado o en el bus de vuelta a casa… y ese será mi hijo venido del futuro que viene a ver cómo era su madre cuando él era pequeño. ¡¡¡Toma ya cosa loca que he soltado!!! Sí sí, llámame loca. (loca). Pero ahora vas a estar pensando un buen rato sobre esto.

Solo espero que los viajes en el tiempo tengan precios populares y estén al alcance de todos los bolsillos, porque no sería justo. Quizás haya abonos. Del tipo viaja dos y te regalamos la tercera. O, si viajas a tu infancia te regalamos tu pubertad. O, Conoce a tus padres y te llevas un cupón descuento en visita al siglo que desees. viajes en el tiempo 3[1] copia (Large)

Eso sí, si algo tengo claro es que tendrán que dar un cursillo antes de viajar o algo así. Y no me refiero a una azafata diciéndote con señas lo que tienes que hacer si algo va mal. Porque nadie le hace caso, si alguien la mira es solo porque recuerdan a martes y trece o a alguna parodia del estilo.

Me refiero a un cursillo de verdad. Viajar en el tiempo no es cualquier cosa. Tendrán que darte nociones básicas de indumentaria de la época, de vocabulario y obviamente explicarte como no romper la línea espacio temporal. Porque si cambias algo, repercute en toda la línea del tiempo. Eso es de primero de viajes en el tiempo.

Seguro que al salir del cursillo bromean con lo patéticxs que somos ahora viendo pelis de viajeros en el tiempo y que Marti Mcfly es un perdedor. Eso sí, espero que al salir vayan en aeropatín. Que ya es hora.

Regreso-Futuro

SOY UNA VELOCIRAPTORA

De pequeña me enseñaron que cuando en una palabra la “r” va entre vocales es “rr”. Véase “perro”.

Velociraptor y velociraptora son la excepción que toda regla debe tener. cropped-foto-blog4.jpg

Es bueno ser una excepción. Quiero decir. Cuando te metes en un mundo se da por hecho que ya te llevas todo el paquete completo. Cuando digo esto me refiero a que si te acercas a la crianza con apego, ya se da por hecho que te llevas también el paquete de porteo, anti-vacunas, de anti-chupete, de colecho, de baby lead weaning, lactancia prolongada,  y un largo etcétera.

Si no eres una fiambrera que se va a congelar, es feo que te pongan un nombre. Una etiqueta.

¿Es que acaso no es posible escoger de un lado y de otro según vayas avanzando en tu proceso de crianza y según vayas viendo qué te viene mejor a ti y a tu bebé? La crianza no es otra cosa que una calle larga que vas andando, y mientras caminas si te das cuenta que lo haces mejor descalza, por ejemplo, te quitas los zapatos. Sin reproches, ni angustias. Porque las expectativas crean a veces reproches y angustias contigo misma.

Con esto quiero decir que sí, yo elegí como mi opción de crianza la crianza con apego. Pero por poner un ejemplo, mi hijo Noah está vacunado.

A veces te duele la boca de pedir que te respeten, de pedir que te dejen elegir, y en cuanto a crianza si eliges algo ya te llevas toda la mochila entera.

Por poner un ejemplo conozco mamis que no tienen a sus hijxs vacunadxs y sin embargo no colechan. ¿Qué hacemos? Seguramente lo mejor sería tacharlas de impuras y poco consecuentes.  Es más, deberíamos llamarlas a la hora de la comida y preguntarle con qué compañía tiene contratada el adsl. Pero seamos sinceras, nadie se merece eso.

Así que seamos felices. Elijamos lo que mejor nos venga. La crianza ya es un reto suficientemente grande y loco como para perder el tiempo atendiendo a estupideces de este tipo.

¿Pariste en casa y le das a tu hijx potitos?, ¿Colechas pero prefieres no portear y llevar a tu bebé en un carrito?, ¿elegiste lactancia prolongada y tu hijo usa chupete?…

Deja de martirizarte. Eres madre, no experta ni mucho menos perfecta. Hazte la vida más fácil. Elige lo que creas que os viene mejor a ambxs. Y sobre todo disfruta de la crianza.

Sé la excepción que confirma la regla. Crea tu regla. Sé una velociraptora.

Nosotras parimos. ¿Nosotras decidimos?

Se están diciendo cosas muy locas sobre parir y sobre los partos.

En primer lugar me gustaría destacar la facilidad que tiene el mundo para opinar, juzgar y sentenciar sobre este tema. Me refiero a personas que no han parido en su vida, que no quieren tener hijxs o que tienen pene.

Porque todo el mundo puede opinar, toda opinión es respetable y todo el mundo tiene derecho a expresarse. Y una mierda.

Es muy larga lucha de las mujeres pidiendo libertad de decisión sobre su cuerpo. Estamos acostumbradas a vernos gritar que nuestro cuerpo no se legisla, que nuestro cuerpo es nuestro y por eso decidimos nosotras.

Las mujeres se animaban a llevar pantalón cuando ya hace pechá de años se gritaba que nosotras parimos, y nosotras decidimos. Porqué si entendemos esto cuando hablamos de abortar, es tan difícil de entender cuando hablamos precisamente de eso, de parir.

Soy yo la que paro, ¿no? Pues yo decidiré si:

-Paro en un lugar o en otro.

-Cuantas personas y quienes estarán conmigo en ese momento.

-Qué postura me resulta más cómoda.

-Si deseo o no hacer pinzamiento tardío. (Este tema necesita un post aparte)

-Qué hago o qué no hago con MI placenta. (Que es mía).

Y un sinfín de decisiones que vienen a posteriori. Que la crianza es otra. Y gorda.

A lo que voy. Se ha montado un revuelo enorme con el tema de las doulas. Hace un tiempo con aquello que llamaron “el informe doula” que parece sacado de una mala serie de televisión, en la que los protagonistas indagan poco a poco hasta dar con el asesino, que finalmente era el friki que no te esperabas y llevaba los cafés a la mesa de los imparables investigadores.  Y ahora con la emisión de “equipo doula”. En serio el tema de los nombres es más que inquietante.

Si todavía no has podido entrever cual es mi postura al respecto, te vas a quedar con la intriga porque hoy no lo sabrás. Solo quiero lanzar una reflexión al aire, como quien lanza una paloma a un maniquí y luego le grita guapa y reina.

Seamos sinceras, si es verdad todo lo que dicen sobre las doulas….Y si es mentira todo lo que dicen sobre las doulas….ummmm… ¿Qué más da? Es decir, ¿realmente qué problema hay? ¿es un problema de control acaso? No lo entiendo. ¿No somos las mujeres las que decidimos sobre nuestro cuerpo? ¿No es el parto un acto fisiológico del que deberíamos decidir nosotras? Luego… ¡qué importa! Yo parí como decidí que quería parir. Tú, si después de madurar la decisión quieres parir haciendo el pino mientras comes roquefort por que valoras que es mejor para algo….pues lo haces. A mi, no me queda más que respetar la decisión que ha valorado una mujer sobre su cuerpo por muy mal o bien que me parezca. Eso sí es respetable. Acéptenlo.